La nueva normativa profundiza en la línea de atribuir al derecho preexistente a la adaptación de la jornada de trabajo un mayor contenido, una mejor regulación y, en consecuencia, una mayor efectividad. Tal tendencia se aprecia ya en su enunciación, cuando la norma establece que las personas trabajadoras tienen derecho a solicitar las adaptaciones de la duración y distribución de la jornada de trabajo, en la ordenación del tiempo de trabajo (jornada continuada y horario flexible…) y en la forma de prestación, incluida la prestación de su trabajo a distancia, para hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral. Siendo esta última posibilidad una de las principales novedades incorporadas. Se establece que las adaptaciones deberán ser razonables y proporcionadas en relación tanto con las necesidades de la persona trabajadora como con las necesidades organizativas o productivas de la empresa.

Los trabajadores con hijos tienen derecho a efectuar la solicitud de adaptación hasta que cumplan doce años. Ello no significa que se dejen desprotegidas las necesidades de cuidado de familiares distintos, sino que cuando se trate de hijos de más edad, o de otros familiares necesitados de cuidados, dicha necesidad debe acreditarse.

Las modalidades de ejercicio del derecho son las siguientes: en primer lugar la solicitud se realizará en los términos establecidos en la negociación colectiva; en defecto de regulación en la negociación colectiva, ante la solicitud de adaptación de la jornada, la empresa abrirá un proceso de negociación con la persona trabajadora durante un periodo máximo de treinta días. Finalizado el cual, la empresa comunicará por escrito la aceptación sin mas de la petición; o bien , planteará una propuesta alternativa que posibilite las necesidades de conciliación de la persona trabajadora; o bien manifestará su negativa al ejercicio del derecho. En este último caso, con indicación de las razones objetivas en las que se sustenta su decisión, lo cual es imprescindible para una eventual justificación de su negativa en juicio; ya que en tal caso no se admitiría la alegación por parte de la empresa de otras razones de denegación distintas a las ya esgrimidas con anterioridad.

Las discrepancias surgidas podrán ser planteadas, y resueltas por la jurisdicción social a través del procedimiento establecido al efecto en la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, sin perjuicio de que la persona provisionalmente se ajuste a la adaptación de la jornada concedida como mal menor. Tales discrepancias pueden venir dadas por la negativa de la empresa al ejercicio o también por la no conformidad con la propuesta alternativa ofrecida por la empresa.

El trabajador tendrá derecho a solicitar el regreso a su jornada o modalidad contractual anterior una vez concluido el periodo acordado o cuando el cambio de las circunstancias así lo justifique, aun cuando no hubiese transcurrido el periodo previsto, como en el caso de que la persona a cuidar deje de necesitar cuidados porque se recupera de su enfermedad, o fallece. La empresa solo podría denegar el derecho al regreso de una manera temporal y por causas justificadas.

El disfrute de la adaptación de jornada es compatible con otros permisos por motivos familiares, como los que se conceden en caso de accidente o enfermedad graves, hospitalización, o intervención quirúrgica de parientes; nacimiento de hijo prematuro que deba permanece hospitalizado tras el parto y también con el permiso para el cuidado del lactante.